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Nadie sabe dónde está el satélite militar lanzado por SpaceX

Nadie sabe dónde está el satélite militar lanzado por SpaceX

Pese a que SpaceX dijo que Zuma fue puesto en órbita con éxito, las dudas ahora recaen en el paradero del satélite.El misterio de Zuma, el satélite militar de Estados Unidos, ahora ronda el espacio.

Si al inicio el secretismo sobre la puesta en órbita del artefacto por la empresa de Elon Musk llamó la atención y generó interrogantes, las dudas esta semana giran en torno a su paradero.

Y es que ahora no se sabe dónde está el artefacto, que fue lanzado al espacio al domingo en un cohete de la empresa SpaceX, pero que se cree no llegó a entrar en órbita.

El Comando Estratégico del Pentágono, que monitorea más de 23.000 satélites, aseguró el pasado lunes que no ha registrado señales del nuevo dispositivo desde su lanzamiento.

Expertos consultados por medios como Bloomberg y el Wall Street Journal afirmaron que el satélite se salió se órbita, regresó a la Tierra, desintegrándose al entrar en la atmósfera.

La agencia Reuters, por su parte, informó que el Zuma “no se separó de la segunda etapa del cohete Falcon 9 y se supone que se ha roto o se ha hundido en el mar”.

Sin embargo, el presidente de SpaceX, Gwynne Shotwell, dijo en un comunicado que “después de revisar todos los datos hasta la fecha”, su cohete había realizado la misión de forma satisfactoria.

“Si nosotros u otras personas encontramos lo contrario en base a revisiones adicionales, lo informaremos de inmediato. La información publicada que es contraria a esta afirmación es categóricamente falsa. Debido a la naturaleza clasificada de la carga útil, no es posible hacer más comentarios”.

Las incógnitas que rodearon todo el proceso de puesta en órbita de Zuma ha llevado también a algunos a asegurar que todo se trata de una estrategia del Pentágono para que el satélite no pueda ser detectado por otros países con capacidad para localizar dispositivos espías espaciales.

En un lanzamiento en mayo de 2017, la empresa espacial lanzó un satélite para la Oficina Nacional de Reconocimiento de EE.UU., la agencia que construye y opera la flota de satélites espías estadounidenses.

El otro tuvo lugar en septiembre pasado y fue la puesta en órbita de una especie de avión espacial robótico, el X-37B, para la Fuerza Aérea.

Sin embargo, el Zuma y su misión estuvieron por meses envueltos en una contradictoria nebulosa: por una parte, la difusión que le dio dando SpaceX al lanzamiento y, por el otro, las dudas sobre las funciones y objetivos del dispositivo.

En un lanzamiento en mayo de 2017, la empresa espacial lanzó un satélite para la Oficina Nacional de Reconocimiento de EE.UU., la agencia que construye y opera la flota de satélites espías estadounidenses.

El otro tuvo lugar en septiembre pasado y fue la puesta en órbita de una especie de avión espacial robótico, el X-37B, para la Fuerza Aérea.

Sin embargo, el Zuma y su misión estuvieron por meses envueltos en una contradictoria nebulosa: por una parte, la difusión que le dio dando SpaceX al lanzamiento y, por el otro, las dudas sobre las funciones y objetivos del dispositivo.